seguridad en montmeló

La seguridad es lo primero: así mejora Montmeló

El Gran Premio de Motociclismo tiene cita este fin de semana en el circuito de Montmeló, Barcelona. La seguridad tanto en carretera como centro de la pista ha aumentado. Sobre todo tras el reciente accidente del jovencísimo Andreas Pérez. ¿De qué forma se hará efectiva esta seguridad?

Remodelación del Circuito de Montmeló en pro en de la Seguridad

Inaugurado en 1991 el circuit de Barcelona-Catalunya estrena diseño este fin de semana. Finalmente se impuso la opinión de la Comisión de Seguridad, se realizó el reasfaltado completo que venían reclamando y en el T4 se mantiene el paso por la variante de la F1 en la curva Caixabank por donde ya transcurren las carreras desde 2016. Y se recupera la seña de identidad de MotoGP en Montmeló, la doble curva a derechas de entrada a meta. A su vez se da carpetazo tanto a la chicane la F1 como a la que se realizó para MotoGP en 2017 y que duró sólo un día antes de que los pilotos la tumbaran en la Comisión de Seguridad del pasado año. Esta combinación se estrena este 2018.

Si hasta 2015, el año antes del triste fallecimiento de Luis Salom con el que se puso en duda la idoneidad en términos de seguridad de la antigua curva 12 (hoy es la nueva 13), el trazado medía 4.727 metros y tenía 13 curvas ahora pasa a tener 4.627 metros con 14 curvas, seis a izquierdas y ocho a derechas. La recta mantiene sus inamovibles 1.047 metros que la convierten en la quinta más larga del mundial tras las de Austin, Mugello, Termas y Losail.

Los trabajos en la nueva curva 13 han provocado la eliminación de dos módulos de la Tribuna C y el desplazamiento al completo de la Tribuna H para ganar el máximo espacio posible para esa escapatoria, ahora toda de grava. Desde el punto de frenada se han ganado 20 metros de seguridad.

El crono de referencia es el de Maverick Viñales en el reciente test de MotoGP con 1’38”974. Antes de 2015 cuando el trazado era de 4727 metros el récord de la pole lo tenía Aleix Espargaró con 1’40”546 (2015) y el del circuito era de Marc Márquez con 1’42”182 (2014). El récord de velocidad punta lo estableció en el FP3 de 2016 el italiano Andrea Iannone con Ducati con 347,2 km/h.

Zonas más peligrosas

Las zonas a tener en cuenta a la hora de los adelantamientos en la categoría reina son: en el T1 la curva 1 a la que se llega a gran velocidad y donde la toma de rebufos y la referencia de la frenada del de delante es muy importante. La larga recta culmina en una curva de derechas de 90º y se pasa de 340 km/h a 101 km/h, una desaceleración de 1,5G, una frenada de 285 metros y 5”1 y una presión en la leva de 6,7 kg. En el T2 está la curva 5, de izquierdas y cerrada, uno de los puntos más lentos del trazado.

En el T3 estaba la emblemática curva 10 (Caixabank), de izquierdas y cerrada, la entrada al Estadi donde en el pasado se decidieron en la última vuelta muchas carreras pero ahora se toma la variante de la F1 que nada tiene que ver, aún es más cerrada con lo que se llega mucho más lento y hay que trazarla muy bien para no ser adelantado. Ahí se pasa de 267 km/h a 62 km/h en 5”1 y 220 metros y la presión en la leva es de 6,4 kg con una desaceleración de 1,5G. Y en el T4 hay una última opción en la hoy curva 14 donde Rossi se inventó un adelantamiento a Stoner en 2007 y repitió con Lorenzo en 2009.

Este trazado tan técnico es considerado por los especialistas de Brembo como uno de los que más retos plantean a los frenos. En una escala del 1 al 5 sería un 5 como Spielberg, Motegi y Sepang. Las motos reducen la velocidad dos veces más de 200 km/h, en la curva 1 la desaceleración es de 239 km/h y en la curva 10 es de 205 km/h. Durante cada vuelta, los pilotos accionan los frenos 10 veces, medio minuto por vuelta. Eso significa que los frenos se usan el 28% del tiempo durante el Gran Premio de MotoGP de Catalunya frente al 16% durante el Gran Premio de F1 de España, por ejemplo. Hay cuatro frenadas en las que la desaceleración máxima es inferior a 1G, la media es de 1,08G. Solo Sepang, Aragón, Jerez y Austin presentan valores más bajos. La fuerza aplicada por un piloto a la maneta de freno Brembo por vuelta es de 41 kg y sumado a la alta temperatura ambiental requiere un esfuerzo físico considerable.

Los pilotos comprenden el riesgo

Para siempre en Montmeló sonríe Luis Salom, retratado en grafiti en el mural de la curva 12+1. En la mente de todo el planeta MotoGP, su recuerdo, y también el de Andreas Pérez. Los pilotos son los más conscientes de los riesgos que corren, entienden las fatalidades, y asumen las consecuencias, pero también se sienten seguros. A la velocidad con la que corren, la tecnología avanza para protegerlos. Se ha reasfaltado el circuito, eliminando los baches y recuperando el mejor trazado para las motos. Este año, es obligatorio el sistema de airbags para todas las categorías. Todo para evitar las tragedias.

“Intentamos poner toda nuestra experiencia, pero se siguen escapando cosas. En este deporte es a lo que estás expuesto”, dice Dani Pedrosa. “Puede ser que se nos olvide a veces, pero estamos expuestos a muchos peligros en la vida. Si Andreas volviera no dejaría de ir en moto”, afirma Joan Mir. “Peligro siempre hay, pero también en la calle. Cuando pasan estas cosas, yo me siento más seguro dentro que fuera del circuito”, añade Marc Márquez. “Es imposible un Mundial cien por cien seguro porque cada caída es distinta, depende de si hay un piloto detrás, de la suerte… Tratamos de que cada vez las motos, los monos, los trazados, las escapatorias sean más seguras. Los pilotos son nuestra prioridad”, asegura Carlos Ezpeleta, director deportivo de Dorna, organizadora del campeonato.

El mismo estándar de protección para todos los pilotos

De la obligatoriedad de los airbags se habló con todas las partes. “Con la reglamentación se necesita un consenso con todas las marcas y equipos, para que todos los pilotos tengan el mínimo estándar de protección”, continúa Ezpeleta. Una de esas marcas es Alpinestars, que no solo vela por la seguridad de los pilotos que llevan su nombre en el mono, sino que da cobertura a otras que no han alcanzado tanto desarrollo tecnológico. “El sistema Alpinestars Tech-Air protege el torso superior. Se compone de un chaleco, que contiene el airbag, el sistema sensor, la electrónica y el mecanismo de inflado, dentro de un protector de espalda que se encaja en el mono”, explica para ABC Jeremy Appleton.

“El sistema controla al piloto cada dos milisegundos. Si nota que se desestabiliza o puede producirse un impacto inminente, un algoritmo procesa los datos hasta que se decide si requiere protección. La decisión tarda entre 8 y 50 milisegundos en tomarse; y una vez disparado, el airbag se infla en 25 milisegundos. Y cada chaleco permite inflar dos airbags por separado, para que el piloto, aunque tenga una caída, y siempre que el traje no haya sido dañado de forma completa, pueda tener otra protección”.

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Es un sistema autónomo, no registra interrupciones ni interferencias. Ha evolucionado con datos de más de un millón de kilómetros de pruebas, 800 caídas en carrera y otras en laboratorio. Pero siempre hay una, específica, única, que no entra en los algoritmos. Las de Salom o Pérez. “Hacer MotoGP completamente seguro es un reto porque influye la mano del hombre y una toma de decisiones impredecibles, pero es nuestro objetivo: acercarnos a la seguridad plena”, sentencia Appleton.

Dispositivo de seguridad de tráfico para el Gran Premio de Motntmeló

El Servicio Catalán del Tráfico (SCT) ha establecido un dispositivo especial de tráfico y seguridad con motivo del Gran Premio Monster Energy de Cataluña de Motociclismo, que se celebrará los días 15, 16 y 17, en Montmeló (Barcelona).

Según ha informado la Generalitat, el despliegue contará con la colaboración de los Mossos d’Esquadra, los Bomberos de la Generalitat y la Dirección General de Protección Civil, y estará gestionado desde el Centro de Coordinación (CECOR) situado en el circuito.

El dispositivo tiene el objetivo de aumentar la fluidez del tráfico y reducir las retenciones, garantizar la seguridad en las carreteras y asegurar la seguridad de los ciudadanos que asisten al certamen de motociclismo.

El SCT ha previsto que unos 185.000 aficionados se desplacen al circuito durante los tres días, y que solamente el 15 % de estos utilice el transporte público. Precisamente, uno de los puntos de enfoque del dispositivo son los ciudadanos que lleguen al recinto en moto. Un 65 % del total, cifra que requiere extremada precaución por parte de los usuarios.

Para facilitar el acceso y salida al circuito, el SCT y Mossos regularán de manera especial las vías AP-7, C-35, C-17, BP-5002, BV-5003 y C-352, donde calculan que se pueden concentrar más problemas.

Asimismo, se incorporarán al dispositivo varios efectivos técnicos y humanos, entre ellos varios técnicos de gestión del tráfico, operadores de la sala de control y de mantenimiento y un jefe de sala en el Centro de Información Vial (CIVICAT).


Formación Relacionada:

Con el curso de Seguridad en Medios de Transporte, los alumnos podrán conocer a fondo todo lo relativo a la seguridad en diferentes medios de transportes y sus infraestructuras, de forma que, tras introducirse en los tipos de instalaciones y conceptos básicos, se presenta el marco general de las normativas; se describen los objetivos fundamentales a proteger y los riesgos que pueden afectar a la actividad, principales casos delictivos y las emergencias que pueden ocurrir.


Fuentes:

http://www.abc.es/deportes/motos/abci-seguridad-accidentes-montmelo-gran-premio-catalunya-201806150430_noticia.html

http://www.lavanguardia.com/ocio/viajes/20180614/45111215613/el-sct-monta-un-dispositivo-de-seguridad-para-el-gran-premio-de-motociclismo.html

https://www.mundodeportivo.com/motor/motogp/20180614/45104253003/los-datos-nuevo-circuit-barcelona-catalunya.html

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