Bielorrusia

La concepción de terrorismo de Lukashenko o manual para hundir opositores

 El presidente de Bielorrusia se ha definido así mismo, sin ningún miramiento, como un líder autoritario. Con más de 26 años en el poder, actualmente despliega un estilo de gobierno en el que la oposición política no solo es duramente reprimida, sino que además es tachada de terrorista.

El terrorismo como categoría efectista

Terrorismo es una noción que, por sí misma, genera temor en quienes la oyen. Algo imprecisa a nivel conceptual, en términos inmediatos evoca muerte y destrucción. Entonces, acto reflejo, es inevitable que nuestra respuesta al escucharla sea por sobre todo emocional antes que racional. Es por ello, por su carácter efectista, que en el debate político se convierte en el adjetivo perfecto para denostar a un adversario sin siquiera necesidad de mostrar evidencias.

Un ejemplo de esto es lo que sucede en Bielorrusia bajo la Administración del presidente Alexánder Lukashenko. Este pasado lunes la fiscalía ha ordenado una investigación sobre la principal líder opositora y ex candidata presidencial Svetlana Tikhanovskaya por cargos de terrorismo que apuntan a su presunta participación en una supuesta planificación de atentados incendiarios y explosivos.

Estos cargos están relacionados con el masivo movimiento de protestas que acusan fraude en las últimas elecciones presidenciales celebradas en agosto 2020. En dicha contienda electoral Lukashenko obtuvo una arrolladora victoria con más del 80% de las preferencias, mientras que la mayor figura opositora del país, Tikhanovskaya, apenas consiguió un 9%.

Esta desproporción en la distribución de los votos junto con los comentarios de fraude emitidos por algunos funcionarios electorales, dieron pie a la suspicacia sobre la legitimidad del proceso y desataron manifestaciones incluso antes del cierre oficial de las elecciones. Es que la victoria de Lukashenko, que asumió la presidencia por primera vez en 1994, lo instala en el poder por sexto periodo. Esto inquieta a amplios sectores de la sociedad que esperaban un cambio.

El estilo Lukashenko

Heredero de la estricta disciplina y extremo verticalismo del régimen soviético, el presidente de Bielorrusia se ha definido así mismo, sin ningún miramiento, como un líder autoritario. Con más de 26 años en el poder, actualmente despliega un estilo de gobierno en el que la oposición política no solo es duramente reprimida, sino que además es tachada de terrorista.

Esta escalada represiva era algo predecible bajo la Administración Lukashenko, en la que ya era común el control a los medios de comunicación, así como la persecución y encarcelamiento a los enemigos políticos. De hecho, según el Centro de Derechos Humanos Viasna, desde el inicio de la campaña electoral en mayo 2020 hasta el mismo proceso eleccionario en agosto, se habrían detenido más de 2.000 opositores y críticos al gobierno.

Entre las víctimas de las persecuciones políticas se cuentan tres contendientes a Lukashenko en la carrera presidencial: Valery Tsepkalo y Viktor Babaryko, que fueron inhabilitados para presentarse a la elección. Y, por supuesto, Sergei Tikhanovsky, marido de la opositora Svetlana Tikhanovskaya y bloguero crítico del gobierno que fue encarcelado y así automáticamente inhabilitado para participar del proceso.

Por estos métodos autoritarios, a Lukashenko se le observa desde occidente como una figura análoga a Viktor Orban en Hungría y Vladimir Putin en Rusia. Pero no solo son estos antecedentes de su represión hacia la oposición los que lo convierten en un personaje controversial. Tal como Putin, el líder bielorruso ha manifestado en varias ocasiones su abierto desprecio a los homosexuales. Y, en su gestión de la pandemia del Coronavirus, se ha mostrado escéptico frente a las medidas sanitarias y ha llegado a sugerir “trabajo duro, sauna y vodka”. Una suerte de Bolsonaro de Europa del Este.

Manifestaciones, sabotaje, terrorismo

El concepto de terrorismo, tal como adelantábamos al comienzo de este artículo, es algo impreciso a nivel conceptual. No hay, por ejemplo, una definición estricta u oficial en el marco del derecho internacional humanitario. No obstante, en términos generales se puede entender como el uso de métodos violentos para infundir terror en la población con algún fin político. Entre estos fines políticos podríamos mencionar perfectamente la desestabilización de un régimen. Que es precisamente lo que una franja importante de la ciudadanía bielorrusa intenta crear para el gobierno de Lukashenko.

Pero si avanzamos de forma más fina en la conceptualización de terrorismo, ante la pregunta, “¿quiénes son terroristas?” un aspecto definitorio de interés lo suma la Real Academia de la Lengua Española que, en una de sus definiciones señala que el terrorismo es la “Actuación criminal de bandas organizadas”.

Ahora bien, en Bielorrusia efectivamente existen manifestaciones sistemáticas contra Lukashenko y hay intentos de desestabilización. Se registran multitudinarias manifestaciones callejeras, huelgas estudiantiles y de trabajadores, así como actos de desobediencia civil ante la policía. Pero este repertorio de acciones, que en una sociedad democrática simplemente serían expresiones del derecho a la libertad de reunión y manifestación, intentan ser atribuidas a bandas organizadas y a sus intentos de infundir terror en la población de los que, en realidad, no hay evidencia empírica.

Para llevar el concepto de terrorismo a su terreno, el líder bielorruso ha mencionado presuntos intentos de sabotaje al transporte y ha llegado a señalar que, si ese tipo de acciones terminan en lesiones para terceros, se aplicarán cargos de terrorismo a quienes resulten responsables. Aún así, sigue sin apreciarse una acción deliberada de un grupo organizado para infundir terror.

Esta confusión entre el concepto de terrorismo y el legítimo derecho de la ciudadanía a manifestar su descontento con un régimen que restringe libertades civiles y encarcela a la oposición, es una peligrosa tentación antidemocrática que, sin embargo, al parecer, no es más que el sello de Lukashenko. Por ello, la comunidad internacional debe poner mucha atención a los acontecimientos que se suceden en Bielorrusia. En especial, a la investigación que afecta a Svetlana Tikhanovskaya.


Fuentes utilizadas en este artículo:

https://www.sandiegouniontribune.com/en-espanol/noticias/story/2021-03-29/bielorrusia-investigaran-por-terrorismo-a-lider-opositora

https://www.abc.es/internacional/abci-dictador-bielorruso-sugiere-participantes-huelga-y-manifestaciones-actuan-como-terroristas-202010281238_noticia.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.cl%2F

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-53722601

https://www.elperiodico.com/es/internacional/20141107/advocate-putin-hitler-homosexual-portada-3670410

https://www.ohchr.org/documents/publications/factsheet32sp.pdf

https://dle.rae.es/terrorismo


Acerca del Autor de este Artículo

ANDRÉS FONSECA LÓPEZ

Profesional en Ciencias Sociales, Económicas y Gestión de Proyectos. Licenciado en Filosofía, estudios de Máster en Psicología y posgrados en Trabajo Social, Innovación y Emprendimiento. Especializado en Estudios del Desarrollo, Economía Política, Cooperación al Desarrollo y Derechos Humanos.


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