La criminalística es una disciplina científica que se centra en la recolección, análisis e interpretación de pruebas relacionadas con actividades delictivas, su papel en el sistema legal es fundamental para garantizar la justicia, ya que proporciona una evidencia objetiva que ayuda a los tribunales a tomar decisiones informadas y precisas.

La criminalística desempeña un papel crucial en el proceso judicial, ya que provee pruebas sólidas y confiables que ayudan a determinar la culpabilidad o inocencia de un acusado. Esta disciplina abarca diversas técnicas y métodos que pueden consistir en analizar evidencias físicas y digitales recolectadas en escenas del crimen, como huellas dactilares, restos biológicos, documentos, grabaciones de audio y video, y pruebas digitales.

Recolección y Análisis de Pruebas

La recolección adecuada de pruebas es una parte esencial del trabajo criminalístico. Los criminalistas deben seguir procedimientos rigurosos para evitar contaminar la evidencia o comprometer su integridad. Los métodos de análisis incluyen:

Contribución a la Administración de Justicia

La criminalística proporciona información objetiva y veraz que puede influir significativamente en el desarrollo de un caso judicial. Su contribución incluye:

Relación con el Derecho

La criminalística y el derecho están estrechamente relacionados, ya que ambos buscan garantizar la justicia y proteger los derechos de las personas. Los criminalistas trabajan en colaboración con los abogados y fiscales para recopilar y presentar pruebas de manera legal y ética. Además, deben estar familiarizados con las leyes y regulaciones que rigen la recolección y el uso de pruebas para asegurar que su trabajo sea admisible en los tribunales.

A medida que avanza la tecnología, la criminalística se beneficia de nuevas herramientas y técnicas para mejorar su eficacia en la resolución de crímenes. Los avances en áreas como la genética, la química forense, la inteligencia artificial y el análisis de datos están revolucionando la forma en que los criminalistas abordan la evidencia.

El futuro de la criminalística también incluye una mayor colaboración con otras disciplinas científicas y un enfoque en la formación continua de los profesionales para mantenerse actualizados con las últimas innovaciones y mejores prácticas.

La criminalística desempeña un papel fundamental en el derecho al proporcionar pruebas objetivas y precisas que ayudan a garantizar la justicia. Su contribución a la determinación de la verdad, la exculpación de inocentes y el fortalecimiento de los casos legales es crucial para el funcionamiento eficaz del sistema judicial. A medida que la tecnología avanza y surgen nuevos métodos de análisis, la importancia de la criminalística en el derecho seguirá creciendo, beneficiando a las personas y a la sociedad en su conjunto. Si deseas formar parte de esta crucial disciplina y contribuir a la administración de justicia, no pierdas la oportunidad de inscribirte en el Máster en Criminalística Forense de INISEG. ¡Da el siguiente paso en tu carrera y conviértete en un experto criminalista! Inscríbete ahora y sé un pilar de la justicia.

La sociedad del siglo XXI tiene que convivir con una gran cantidad de nuevas amenazas, que han mermado las posibilidades que antiguamente tenían los Estados para garantizar la seguridad. Por ello, es preciso evaluar el reto que supone actualmente para la criminología hacer frente a la politización de la seguridad, la demagogia penal y el populismo de los medios de comunicación.

Este tema fue abordado por Javier Gamero Kinosita, miembro de la Sociedad Europea de Criminología y Sociedad Suiza de Derecho Penal, durante su ponencia en nuestro VII Congreso Internacional de Criminología y Criminalística.

Desde INISEG, queremos ofreceros un resumen que os permita acercaros nuevamente a su disertación, con el propósito de fomentar el debate y la reflexión en torno a la Criminalística, que cada día se enfrenta a nuevos desafíos.

La política criminal en la sociedad posmoderna y la pérdida de conexión social 

La política criminal de la sociedad moderna, explica Gamero, era “más racional y humana” y se desarrollaba en una sociedad de bienestar, en la que los riesgos se encontraban bajo control y el individuo estaba en el centro.

Mientras que la sociedad posmoderna, influida por los efectos de la globalización, la describe como una sociedad en la que prevalece la pérdida de la identificación colectiva, la inseguridad permanente y la falta de dominio de los riesgos, lo que conduce a una política criminal afectada por la pérdida de conexión social.

En tal sentido, cita al sociólogo alemán Ulrich Beck, quien describe al mundo posmoderno como un mundo atestado por doquier, de riesgos tales como el crimen organizado, el terrorismo global, el recalentamiento del planeta, las amenazas nucleares, las pandemias, las crisis financieras, entre otros.

Explica que todas estas nuevas amenazas con las que tiene que convivir la sociedad del siglo XXI, han diluido las capacidades del Estado para garantizar la seguridad.

De hecho, indica que hoy en día los problemas sociales y los riesgos globales son concebidos como consecuencias normales del progreso: “No son susceptibles de ser reprimidos, solo es posible reducirlos en intensidad y en magnitud (…) es el precio que tiene que pagar la sociedad posmoderna en este siglo por el desarrollo tecnológico”, señala.

En ese sentido, menciona la necesidad de desarrollar una política criminal “pre-crimen”, con una visión prospectiva, para desarrollar estrategias preventivas de minimalización del riesgo.

El derecho penal moderno ¿Una fachada?

Igualmente, Gamero compara el derecho penal clásico con el derecho penal moderno. El primero, estaba basado en impedir actos criminales a futuro y en una lucha instrumental contra la criminalidad. El segundo, a su juicio, “funciona como una fachada”.

En su opinión, el derecho penal moderno es una contribución simbólica que cumple ante la opinión pública una función demostrativa de la garantía de seguridad Estatal, para paliar el sentimiento de miedo e inseguridad de la población.

“Los políticos acuden al derecho penal… Las soluciones a la seguridad ciudadana son más videocámaras, más represión o penas mayores, porque no hay una política criminal contemporánea racional, coherente y moderna”.

“Los problemas sociales se transfieren al dominio del Derecho Penal y no los solucionan, sino más bien, los agravan”, es por ello que, según explica, hoy en día se piensa en función de la víctima y existe una dinámica que demanda liberar al Estado de esas cargas sociales.

Una solución extrajudicial para resolver los conflictos

Para hacer frente a estos problemas sociales, Gamero propone lo que define como el desarme del Derecho Penal y la activación de la responsabilidad social, que se trata de un enfoque de la labor del sistema penal en función de la víctima y no en función del autor del delito, con una mayor inclinación a la desregulación, a las acciones no punitivas y a una cultura alternativa para la resolución de conflictos, basada en la mediación, la conciliación y los arreglos amistosos.

“Se ha descubierto el gran potencial de solución del conflicto interhumano en el aspecto social, que debe de ser llevado a cabo por servicios sociales profesionales, de esta manera se disminuye el exceso de carga del sistema penal de justicia penal que afecta a la mayoría”, señala.

Se trata de buscar una alternativa social constructiva a la represión, pues la aceptación de la población es muy alta y, a veces, la reparación del desagravio resulta mejor que una sanción penal.

Advierte que los magistrados y otros especialistas en política criminal, es decir, los actores vinculados a la justicia criminal, tienen que diferenciar el mundo jurídico del mundo real: “Hay que buscar una solución extrajudicial de los conflictos”.

Una mayor presencia del criminólogo en la esfera pública

En su opinión, si bien los aspectos científicos de la criminología encuentran limitados los espacios mediáticos, la criminología debe ir más allá de su compromiso con la ciencia y la academia. Considera que los criminólogos deben utilizar los medios de comunicación para llegar a la opinión pública “para no dejar solo en manos de los medios y los políticos el diseño de la política criminal”.

“Yo postulo la responsabilidad que tenemos los criminólogos de poder hacernos presentes en los medios de comunicación social y no solamente en las investigaciones científicas”. “Hoy, lamentablemente, la criminología no orienta el trabajo de la política, sino que la política orienta el trabajo de la Criminología”, concluye Gamero.